queriendo adueñarse de mí,
pero aún quedaba esperanza
para no querérsela abrir.
Pensar en no lograr
lo que tanto deseé,
sólo era escapar
de lo que siempre anhelé.
La sonrisa de su rostro
acabo con mis temores,
dejando atrás un futuro
de vacío y sinsabores.
Un momento sólo,
es cuanto se necesita,
para encontrar el modo
de dar un giro a tu vida.
Luchar por lo querido,
sin miedo a equivocarse,
el Amor dará la fuerza,
para del fracaso, levantarse.
Su presencia
es la mejor se la razones
para abandonar la prudencia
y amar sin temores.
MIGUEL PANCHO FLORES
Humanista 2007

No hay comentarios:
Publicar un comentario